martes, 24 de agosto de 2010

Mi mente me traiciona. Junto con mis sueños.

Quiero estar con una persona que me complemente, que me entienda, que me haga feliz, que me haga sentir bien conmigo misma, que me demuestre sus sentimientos sin miedo...Quiero estar con una persona como tú.



Soñé contigo. Sí, después de mucho tiempo, volviste a meterte en mis sueños. Es extraño, porque hace un par de meses que no recordaba mis sueños, pero hoy en la mañana, fue completamente distinto.


"No estábamos en ninguna casa conocida, pero estábamos con muchas personas conocidas. En una especie de junta de amigos, riéndonos, conversando, con música. Como amigos. En algún momento determinado, nos quedamos solos, ya que todos empezaron a bailar, mientras nadie nos distraía de nuestra interesante conversación sobre no recuerdo qué, pero fue casi como si hubiesen pasado horas de conversación. 

Me puse de pie. O al menos eso intenté. Fallé. Algo mareada, tendí a irme hacia un lado, sin caer, ya que lo notaste y de enseguida te pusiste detrás de mí para afirmarme. Te dije que me sentía mal, y decidiste llevarme a alguna habitación de la casa, para que me recostara. Era lo mejor. 

Me tomaste en tus brazos, me levantaste, y me llevaste adentro. Me recostaste en una cama, me mirabas con mucho cariño, por lo que podía distinguir. Te ibas a ir, cuando yo te dije que no lo hicieras. Que no quería que te fueras, que quería estar contigo, que no me sentía bien.

Te quedaste a mi lado. Me tomaste la mano, me sonreiste, me quitaste el cabello del rostro mientras seguías mirándome fijo. Sentía tu mano, cálida, sobre mi cabeza. Sobre mi rostro, por mi cuello...

Simplemente me quedé dormida. Desperté cuando ya era de día. Tú estabas en el suelo, al lado de la cama, aún con mi mano tomada, y tu cabeza apoyada sobre la cama. Estabas dormido

Un par de días después de eso, fuimos a un concierto. Sí, uno muy bueno, no sé quienes eran, pero saltábamos mucho. Era entretenido. En un momento me levantaste para ver algo, de frente a tí, y cuando me bajaste, no completamente, quedamos casi a la misma altura... me sonreíste, y yo simplemente me arriesgué a robarte un beso. Un beso tierno, cálido y un poco sensual, con el sabor particular de tu boca. Sigo extrañando esa sensación de tus besos tiernos.

Pasó un tiempo, no sé bien cuanto, en un sueño todo sucede muy rápido, no alcanzas ni a distinguir donde estás. Nos encontramos en una especie de parque, lindo, lleno de pasto y de flores, y había una fuente, que lanzaba agua muy alto, con unos árboles preciosos, muy grandes. Estábamos sentados. Conversando, como al inicio, muy amigos. Poniéndonos al día respecto de nuestras vidas. En un momento, me pides que cierre los ojos. Yo, sonriendo, lo hago. Y cuando vuelvo a abrirlos, ahí estabas tú, frente a mí, con una cajita pequeña, con un anillo. Una ilusión. Una promesa.

Una promesa de estar juntos por y para siempre. Tú y yo, una ilusión de querer compartir cada pedacito de nuestras vidas con el otro, y disfrutarlas. Una promesa de unir nuestras vidas más adelante, de manera formal, y tener una familia...

Volviste a besarme...Tan tierno, dulce y cálido como siempre, con esos besos lentos, suaves, tiernos, llenos, repletos, de amor."


Y desperté.
Aún con la sensación de tenerte abrazado.
Aún con el sabor de tus labios impregnado en los míos.
Aún sintiendo tu aroma a mi alrededor.
Aún viendo tus ojos.
Aún con ese sueño dando vueltas en mi cabeza
Y a tí rondando en mis pensamientos.


2 comentarios:

Arturo dijo...

la wea tierna u.u

Arturo dijo...

Tu mente te traiciona porque no te conoces a fondo. La traicion es el golpe que no esperas, y ya has pasado por hartas experiencias como para no saber como reaccionaras xD.

y aprendiste a postear? xD =)