martes, 11 de enero de 2011

Es tan irónico...

Y así, con la música, siento como poco a poco vuelven a mí ciertos recuerdos, ciertos momentos, conversaciones, cartas, papeles, palabras, lápices... Como todo, poco a poco, va volviendo a recordarme cosas que pensé tenía olvidadas.
Con la música, y esa estúpida búsqueda que suelo realizar en mis cajones de vez en cuando, me encuentro con cosas distintas. Siempre encuentro algo distinto para recordar, un papel distinto que tiene plasmado recuerdos que yo pensé imborrables...Pero que al fin y al cabo, olvidé.
No sé bien si esta extraña sensación me hace pensar en que tal vez nada de lo que vivo es real, siento que todo suena parecido, todo sabe parecido, e incluso veo igual...Es impresionante como las palabras escritas para una persona, se pueden adaptar perfectamente para el que está de turno.

Es triste darse cuenta de que tal vez los sentimientos no sean reales, o las cartas no son de corazón; tal vez lo escribo pensando en que es algo nuevo, que el sentimiento nunca antes había existido, y eso es precisamente lo que manifiesto, como si fuera algo completamente desconocido para mí, una sensación perfecta y única, que en realidad, es totalmente deforme, mal estructurada y bastante repetida.
La verdad es que no entiendo muy bien como he llegado a este punto en mi vida, puede ser el día, la semana, el mes, tal vez este año, tal vez las cartas, los recuerdos, la música, precisamente la canción que escucho ahora, o quizás es la voz de esta mujer que siempre trato de imitar...tal vez sin buenos resultados.

Me gustaría entender más ciertas reacciones... no es que quiera que las cosas me resulten perfectas, o que las personas que me rodean lo sean, pero tampoco quiero desilusionarme a cada momento, o desear que las cosas fueran diferentes, cambiar a las personas, sus actitudes y aptitudes, sus defectos y algunas de sus virtudes, o acrecentarlas...no sé bien qué es lo que quiero y lo que no quiero, o lo que entiendo de toda esta extraña situación en la que me encuentro en este preciso momento.
No entiendo bien qué es lo que me llevó a sentirme así, o que fue lo que detonó en mí esta sensación de no saber qué hace mi corazón, por qué late, por qué siente...Esta extraña sensación de no saber porque escribo lo mismo para todos lados, porque siempre siento que la gente me complementa, porque siempre pienso que mis parejas son el amor de mi vida, cuando en realidad, no lo son; por qué siempre pienso que sin ellos podría morirme, cuando la verdad es, que sigo aquí, viva, parada sobre mis dos pies, sin ninguna herida visible.

Tal vez eso es...tengo tantas heridas dentro, que no son visibles, como pequeñas hemorragias que corroen mi sano cuerpo, mi corazón algo dañado, o tal vez ese corazón que se encuentra lleno de pegamento porque no he podido encontrar otra cosa para pegarlo desde la última vez que se hizo trizas...

Ya entendí que fue lo que detonó toda esta sensación autodestructiva que siento en este momento, esta sensación que no me puedo quitar de encima y no de la cual no lograba entender o encontrar siquiera el origen... La verdad es que vino de una carta. Una carta que yo le escribí a esa persona que me rompió el corazón la última vez, y desde el cual he estado vagando de un lado a otro, casi sin poder soportar mucho tiempo sola, resguardándome en el cariño de mis amigos, en las caricias de uno que otro tipo de buena apariencia, o tal vez no tan buena...
Creo que he cometido errores sucesivos, demasiadas veces, he tropezado con muchísimas piedras de apariencia similar, sin lograr entender por qué sigo cayendo bajo los mismos hechizos estúpidos de personas que me creen ingenua...y ante las cuales, también, me demuestro algo ingenua...O tal vez es que lo soy.
Quizás no es mi tiempo para estar comprometida, para ser de un solo hombre, más encima algo celoso, de sentirme atrapada, ahogada.. tal vez no quiero seguir exigiendo algo de atención, tal vez no quiero que me miren...quizás necesito otro tipo de hombre, tal vez me cansé de ser el carácter fuerte de una relación, tal vez quiero que intenten dominarme, que traten de llevarme la contraria, que intenten no hacerme caso... Sería más dinámico.

Siento que muchas veces, me gusta jugar. Me gusta molestar, tal vez coquetear, hacerle creer al otro que tal vez, tenga una chance...pero después, tirar todo al suelo. Volver a la realidad, explicar la realidad, sentir y vivir la realidad. Darme cuenta de que realmente no está bien.
Hay veces en que simplemente tiendo a mirar para el lado... Y al lado me encuentro con una persona, tal vez guapo, o interesante, y debo admitir que muchas veces sonrío. Otras, ignoro. ¿Está mal? Tal vez tengo esa necesidad de sentirme bonita. O que me hagan sentir bonita. Pero una persona más objetiva que alguien conocido, y qué mejor que un desconocido que te fija la mirada y no la aparta más de tí. Es una adrenalina sin igual, no tiene comparación, es algo que simplemente no tiene explicación.

Me siento decepcionada.. no sé bien que pasa, un día creía tener al amor de mi vida entre mis brazos, y hoy ya no entiendo bien cuál es la razón de nuestras peleas. Es tan irónico...

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